El trombonista y productor deja un legado de más de 32 álbumes y una huella indeleble en la música latina
SAN JUAN, Puerto Rico — Willie Colón, el emblemático trombonista, compositor e intérprete de clásicos de la salsa como «Idilio» y «Gitana», falleció este sábado a los 75 años por complicaciones de salud, según se informó.
Poeta, compositor, arreglista, intérprete, folklorista, trombonista, productor y director, William Anthony Colón Román nació en el barrio puertorriqueño del Sur del Bronx, en Nueva York, a mitad del siglo XX. Descendiente de puertorriqueños, fue su abuela Antonia quien le inculcó el sentido de identidad boricua y le enseñó el español que sus padres habían perdido en las calles neoyorquinas en tiempos en que el bilingüismo no era una prioridad.
Su carrera despegó en 1967 cuando, con apenas 16 años, grabó su primer disco, «El malo», junto a Héctor Lavoe. Aquel encuentro marcó el nacimiento de uno de los binomios más influyentes de la salsa bajo el sello Fania. Con Lavoe popularizó temas como «Calle Luna, calle Sol», «Abuelita», «El día de mi suerte», «La murga» y «Juana Peña», entre otros.
En 1969, «Che ché colé» se convirtió en un referente del nuevo sonido afroantillano, mientras que en 1976 sorprendió con el ballet «El baquiné de los angelitos negros», abriendo paso a una etapa de salsa sinfónica. Ese mismo año inició su carrera como cantante con producciones como «The Good, Bad and The Ugly» y más adelante «Sólo».
En 1977 presentó discográficamente a Rubén Blades en el álbum «Metiendo mano», una alianza que produjo clásicos como «Maestra vida» y «Canciones del solar de los aburridos», consolidando otra etapa trascendental en la historia de la salsa.
A lo largo de su trayectoria grabó más de 32 álbumes, obtuvo nueve Discos de Oro y cinco de Platino, y vendió más de ocho millones de copias en todo el mundo. Fue nominado en ocho ocasiones al premio Grammy en la categoría tropical y también participó en cine y televisión en producciones como «Vigilante», «The Last Fight», «Salsa», «Miami Vice» y la telenovela «La intrusa».
Más allá de la música, Colón fue reconocido por su activismo sociopolítico en Nueva York y su influencia en las comunidades latinas. Autodidacta, piloto, deportista y apasionado por su familia, su figura trascendió el escenario para convertirse en referente cultural.
En años recientes, el músico mantuvo una postura política activa y pública. Expresó respaldo al presidente Donald Trump y protagonizó intercambios en redes sociales con artistas como Bad Bunny, quien ha sido crítico del mandatario. Estas diferencias reflejaron divisiones ideológicas entre figuras de la música latina en torno a la política estadounidense y asuntos relacionados con Puerto Rico.
Con su muerte, la salsa pierde a uno de sus arquitectos más audaces y visionarios, responsable de moldear un sonido que definió generaciones y que continúa vigente en la memoria colectiva del mundo latino.




