San Juan, Puerto Rico – Dos estudiantes de maestría de la Escuela Graduada de Salud Pública con Especialidad en Bioestadística (MPH) en Epidemiología, Estefanía Ayala Alvarado y Fabianne Cardona Lugo, presentaron los resultados de un estudio que arroja luz sobre el riesgo que representa el consumo de bebidas energizantes para la salud cardiovascular de los adolescentes.
Según la Secretaría Auxiliar de Planificación y Desarrollo del Departamento de Salud, para el año 2020 se produjeron 32,252 muertes en la isla. En el año 2020, cinco de las primeras seis causas de muertes en Puerto Rico fueron enfermedades crónicas. Esto representa el 59.1% de todas las muertes para este año.
Las enfermedades del corazón fueron la principal causa de muerte, con una tasa cruda de 170.1 por cada 100,000 habitantes y una tasa ajusta por edad de 101.7 por cada 100,000 habitantes. Las otras principales causas de muerte fueron los tumores malignos, diabetes mellitus, enfermedad de Alzheimer, enfermedades cerebrovasculares y enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, según datos del Informe de Enfermedades Crónicas 2018-2020 del Departamento de Salud.
El estudio evaluó el consumo de bebidas energizantes como factor de riesgo para la hipertensión entre adolescentes. Según explicaron las investigadoras, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en la isla, seguidas de cerca por la hipertensión. El consumo de bebidas energizantes entre los jóvenes adolescentes, señalan, puede aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión y otros problemas cardiovasculares.
“La principal causa de muerte para Puerto Rico son enfermedades cardiovasculares. Adicional a eso, el segundo factor de riesgo para muerte lo es la hipertensión. Entonces tenemos muchos estudiantes adolescentes consumiendo bebidas energizantes. Uno de los factores o efectos que tiene este consumo de bebidas energizantes es desarrollar hipertensión adicional a otros problemas cardiovasculares”, explicó Cardona Lugo.
La muestra del estudio incluyó a 3,980 estudiantes de séptimo grado a cuarto año, quienes fueron encuestados mediante un cuestionario de autorreporte. Los resultados mostraron que el 31% de los estudiantes habían consumido bebidas energizantes en algún momento, una cifra preocupante, según las investigadoras.
“Es bastante alto y preocupante ya que se supone que ellos no consuman (ese tipo de producto)”, lamentó Ayala Alvarado. “Las bebidas energizantes son bien peligrosas para no solamente para los adultos, también específicamente para los adolescentes, ya que como dijo mi companera, ellos no se supone las consuman”.
Cardona Lugo destacó que la cantidad máxima recomendada de cafeína para los adolescentes es de 100 miligramos, y que la mayoría de las bebidas energizantes contienen una cantidad mucho mayor.
Ante estos hallazgos, las investigadoras enfatizaron en la importancia de que los padres estén atentos al consumo de sus hijos y advirtieron sobre los riesgos que conlleva el consumo de bebidas energizantes en la salud cardiovascular de los adolescentes.
“Recomendamos a los padres que estén bien pendientes de qué sus hijos están consumiendo para que no desarrollen hipertensión y pues por consiguiente problemas cardiovasculares”, dijo Cardona Lugo.
Entrevista: José Maldonado
Texto: Ivelisse Rivera Quiñones




