Monitoreo comunitario revela diferencias de hasta 12.3 grados y señala a Mayagüez, San Germán y Sabana Grande entre los municipios más impactados
SAN JUAN (EFE) – La organización ambiental Desarrollo Regenerativo de Comunidades Caribeñas (CRCD, por sus siglas en inglés) presentó este jueves las zonas urbanas son las más afectas por el calor extremo en los municipios del suroeste de Puerto Rico, tras realizar un monitoreo comunitario.
«Los resultados son importantes porque nos sirven como una herramienta de planificación y priorización para identificar dónde hacen falta más árboles y más sombra. Nos permite visibilizar ante municipios, agencias y comunidades, dónde están esas islas de calor y esos bolsillos frescos, para poder emularlos», explicó en un comunicado Yasiel Figueroa, gerente del proyecto U-TREE PR de CRCD.
Como parte de la segunda edición del evento Árboles Contra el Calentón, realizado en el Centro Comunal Ramírez de Arellano de Mayagüez, se presentaron las conclusiones del estudio que indicaron que se identificación de numerosas «islas de calor», principalmente en zonas urbanas con distinta cobertura vegetal, que generan diferencias de hasta 12.3°F.
Además, entre los pueblos más afectados por el calor extremo se encuentran Mayagüez, San Germán y Sabana Grande, debido a las grandes extensiones de áreas impermeables y a la menor presencia de vegetación.
El informe también entrega ejemplos concretos del impacto de la infraestructura sobre el calor: sectores con grandes extensiones de superficies impermeables, como el entorno de Mayagüez Mall y el área del Coliseo Arquelio Torres (San Germán), tienden a concentrar temperaturas más altas durante el día.
Mientras que zonas con mayor cobertura arbórea, como Miradero (Mayagüez) y Rosario (San Germán), se comportan como áreas más frescas.
Por su parte, Pablo Méndez, líder de proyectos de ‘Caribbean Collaborative Action Network’ (CCAN) y quien ofreció la charla ‘Hallazgos sobre el impacto del calor en comunidades vulnerables’, mencionó que es la primera vez que se pueden cartografiar las áreas más calientes del suroeste.
«Ayuda a tomadores de decisiones y comunidades a identificar esos hotspots y presentar soluciones», precisó.
CRCD destacó que el esfuerzo fue una radiografía robusta del calor extremo en la región: la medición cubrió 105 millas cuadradas, incluyó 11 rutas y contó con la participación de 32 recolectores comunitarios, recopilando más de 83.000 mediciones de temperatura del aire y humedad relativa.





