La campeona del mundo remontó en Wembley con goles de Álex Baena y Mikel Oyarzábal después de que Inglaterra desperdiciara un penalti para ampliar su ventaja
Londres (EFE)
España remontó este sábado ante Inglaterra y ganó 3-2 en Wembley en su primer partido como campeona del mundo, después de verse 2-1 abajo y de que Harry Kane fallara un penalti que pudo ampliar la ventaja inglesa.
Lamine Yamal abrió el marcador a los dos minutos tras aprovechar un error de Marc Guéhi en la salida de balón. El equipo de Luis de la Fuente creó ocasiones para ampliar la ventaja, pero Ferran Torres desperdició dos mano a mano y un gol suyo fue anulado por fuera de juego.
Inglaterra cambió el partido en cuatro minutos. Anthony Gordon empató a los 36, tras combinar con Jude Bellingham, y Kane marcó de cabeza el 2-1 a los 40 en una jugada en la que el balón rozó a Marc Cucurella. España, que conquistó el Mundial en julio, llegó al descanso por debajo en el marcador pese a sus ocasiones.
En la segunda parte, Rodrigo Hernández derribó a Bellingham en el área. El árbitro señaló el penalti tras revisar la jugada en el VAR, pero Kane resbaló al ejecutar, tocó dos veces el balón y lo envió al larguero. Inglaterra perdió así la oportunidad de ponerse 3-1.
La respuesta española llegó después de otro error en la salida inglesa. Nico O’Reilly entregó la pelota cerca del área y Álex Baena igualó con un disparo desde la frontal. Más tarde, Mikel Oyarzábal culminó una jugada colectiva con un toque por encima del portero James Trafford para decidir el encuentro a los 74 minutos.
El triunfo deja a España con tres puntos tras la primera jornada de la Liga de Naciones, igualada con Croacia y por delante en diferencia de goles. Ambos equipos se enfrentarán dentro de tres días. Inglaterra venía de terminar tercera en el Mundial.
Ficha del partido
Goles: Lamine Yamal (m. 2), Anthony Gordon (m. 36), Harry Kane (m. 40), Álex Baena (m. 60) y Mikel Oyarzábal (m. 74).
Árbitro: Davide Massa (Italia). Amonestó a Nico O’Reilly y Jude Bellingham.
Estadio: Wembley, ante unos 84,000 espectadores. Antes del encuentro se homenajeó a Kevin Keegan.
Manuel Sánchez Gómez / EFE




