El GEM Puerto Rico 2025 muestra que la brecha entre mujeres y hombres aumenta cuando los negocios llegan a la etapa de consolidación
Tanairí Miranda comenzó a vender jabones a familiares y amigos desde la casa de su abuela y hacía las entregas desde el baúl de su carro. Años después, la empresa que fundó, Barras, había pasado por pop-ups, comercio electrónico, una tienda física y varios intentos de expansión.
No todos funcionaron.
Miranda recordó que la empresa llegó a cerrar dos carretas en centros comerciales y concentró sus esfuerzos en una sola mientras ajustaba el modelo de negocio. Al momento de participar en el Panel Reactor celebrado en Popular Center, se preparaba para abrir una tercera.
“Fracasa rápido porque fracasar rápido implica que puede fracasar barato”, dijo Miranda durante el panel, realizado después de la presentación de los resultados del Global Entrepreneurship Monitor Puerto Rico 2025.
La empresaria describió su proceso como uno de “fracasar y aprender, y reajustar, y recoger y volver otra vez”.
Su experiencia formó parte de una conversación sobre los resultados del estudio relacionados con las mujeres emprendedoras en Puerto Rico.
El Global Entrepreneurship Monitor, conocido como GEM, es un estudio internacional sobre actividad emprendedora. En Puerto Rico, la investigación es realizada por un equipo de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.
Los resultados de 2025 muestran una actividad emprendedora temprana de 13.9% entre las mujeres y 17.5% entre los hombres. Entre los negocios establecidos, las tasas fueron de 3.5% para las mujeres y 5.4% para los hombres.
Esto representa aproximadamente 79 mujeres por cada 100 hombres en actividad emprendedora temprana y 64 mujeres por cada 100 hombres entre los negocios establecidos.
La Dra. Theany Calderón-Abreu, investigadora principal del GEM Puerto Rico, señaló en una entrevista posterior a la presentación que la diferencia entre actividad emprendedora y negocios establecidos ha sido un asunto recurrente en los resultados de Puerto Rico.
“El problema grande para Puerto Rico siempre ha sido que mucha gente establece empresas, pero no las consolida”, dijo Calderón-Abreu.
“La brecha en Puerto Rico es más grande que en casi todos los países que participan tradicionalmente en este estudio”, añadió.
Durante el Panel Reactor, el economista y profesor de la UPR-Río Piedras José Caraballo abordó específicamente las dificultades que pueden enfrentar las mujeres cuando sus empresas comienzan a crecer.
“Cuando empiezan a tratar de escalar, las barreras son mayores”, sostuvo.
Miranda, por su parte, señaló que esa no ha sido su experiencia personal cuando se trata de barreras asociadas a ser mujer.
“No me he encontrado con esa barrera”, dijo.
Sí explicó que, como mujer, madre y empresaria joven, ha sentido la necesidad de estar particularmente preparada al momento de presentar su empresa ante otras personas.
“Me he sentido que he querido estar mucho más preparada”, expresó al referirse a la importancia de dominar su pitch y respaldar sus planteamientos con datos.
El financiamiento en el proceso de crecimiento
Miranda también habló sobre una de las lecciones que aprendió al buscar recursos para desarrollar su empresa.
“Me hubiera gustado saber que no debería de esperar a necesitarlo para buscarlo”, señaló sobre el capital.
Durante el panel explicó la importancia de separar las finanzas personales de las empresariales, prepararse para las obligaciones contributivas y organizar las cuentas del negocio. También destacó el acceso a oportunidades de financiamiento que obtuvo mediante su participación en aceleradoras.
Beatriz Polhamus, vicepresidente senior de Compromiso Social de Popular y Directora Ejecutiva de la Fundación Banco Popular, señaló durante la misma discusión que el financiamiento debe estar acompañado por otros tipos de apoyo.
“El cheque solo no va a transformar a la empresa”, dijo Polhamus.





A su juicio, el proceso requiere “mentoría, capacitación y capital. En ese orden, no al revés”.
El financiamiento también surgió en las entrevistas realizadas a los investigadores después de la presentación.
“Si usted le pregunta a la banca, ellos dicen que hay financiamiento, pero entonces el emprendedor dice que no lo hay”, dijo Calderón-Abreu.
La investigadora hizo la salvedad de que la encuesta a expertos del GEM recoge percepciones de personas procedentes de distintos sectores.
“Son dos percepciones diferentes y eso es bien importante que se entienda”, explicó.
El Dr. Jairo Ayala-Godoy, integrante del equipo investigador, se refirió a la información que tienen los emprendedores sobre los recursos disponibles.
“La banca dice que hay dinero, las empresas no, porque hay una incoherencia en que la gente ni siquiera sabe dónde tiene que buscar”, expresó.

Educación y desarrollo de capacidades
La educación fue otro de los asuntos destacados durante la presentación de los resultados.
La evaluación de expertos del GEM Puerto Rico 2025 colocó la educación para el emprendimiento a nivel postsecundario entre las áreas mejor evaluadas, mientras la educación para el emprendimiento en K–12 permaneció entre las de menor puntuación.
El Dr. Segundo Castro-Gonzáles, miembro del equipo investigador, señaló que la preparación desde la escuela debe incluir, además del emprendimiento, destrezas como matemáticas y pensamiento crítico.
Ayala-Godoy, por su parte, destacó la necesidad de ampliar el alcance de los esfuerzos existentes.
“Es muy difícil educar a todo Puerto Rico con dos o tres actividades que estamos haciendo”, dijo.
“No solo es que en el currículo diga empresarismo, o sea, que en realidad se haga”, añadió.
Gloria Viscasillas, directora ejecutiva de la alianza Echar Pa’Lante, destacó después de la presentación que los expertos consultados para el estudio reconocieron avances en el ambiente emprendedor de Puerto Rico.
“La buenísima noticia es que los expertos están recalcando que ya se ha consolidado una cultura de emprendimiento e innovación en la Isla”, expresó Viscasillas.
También identificó la educación como uno de los asuntos pendientes.
“Tenemos que atender la brecha en la educación a nivel K–12, que es en lo que nos estamos enfocando”, señaló.
Echar Pa’Lante trabaja con aliados de distintos sectores en iniciativas relacionadas con educación K–16, emprendimiento, innovación y desarrollo de destrezas del futuro.
Los resultados de 2025 muestran, mientras tanto, que las diferencias entre mujeres y hombres están presentes tanto en las primeras etapas del emprendimiento como entre los negocios establecidos. En este último grupo, la distancia es mayor.
Para Miranda, el proceso de desarrollar una empresa ha incluido acceso a recursos, preparación financiera, decisiones de expansión y la necesidad de corregir cuando una estrategia no produce los resultados esperados.
Su consejo parte de esa experiencia.
“Fracasa rápido porque fracasar rápido implica que puede fracasar barato”.





