Luis González objetó una medida que otorgaría descuentos a clientes que permanezcan al menos 24 horas sin servicio, aunque expresó apertura a revisar el reglamento vigente para atender patrones de servicio irregular
El presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, Luis González, se opuso a establecer mediante ley créditos automáticos para los abonados afectados por interrupciones prolongadas del servicio de agua, al advertir sobre sus posibles efectos en las finanzas y la estructura tarifaria de la corporación pública.
González compareció ante la Comisión de Transportación e Infraestructura de la Cámara de Representantes, presidida por José “Cheito” Hernández Concepción, durante la evaluación del Proyecto de la Cámara 1334, que propone nuevas exigencias de transparencia, respuesta a averías y alivios para los clientes.
La medida dispone un descuento de 20 % sobre el cargo base para abonados que permanezcan 24 horas sin servicio. Por cada periodo adicional de 24 horas, el descuento aumentaría hasta alcanzar un máximo del 100 % de la facturación mensual.
González cuestionó ese mecanismo al señalar que durante una interrupción no existe consumo de agua que pueda registrarse y cobrarse al cliente. También sostuvo que la medida afectaría las facultades de la Autoridad para establecer tarifas y generar los ingresos necesarios para sus operaciones y obligaciones financieras.
“Esta medida incide en los poderes de la Autoridad de precisamente fijar los niveles de tarifas razonables que traigan ingresos suficientes y se puedan dar como garantía de repago, y así determinar si procede reconocer algún crédito o reembolso sin afectar la capacidad fiscal de la Autoridad”, expresó.
El funcionario planteó además que una misma avería no necesariamente afecta de igual manera a todos los clientes conectados a un sistema de bombeo. Como ejemplo, señaló que cinco días sin servicio representan alrededor del 16 % de un ciclo de facturación de 30 días, pero bajo la propuesta podrían provocar un ajuste del 100 % del cargo base, aunque el servicio hubiese estado disponible durante el resto del ciclo.
La discusión ocurre mientras el presupuesto de la Autoridad enfrenta un recorte de $30 millones, según la información presentada durante la vista.
Aunque expresó reservas sobre el proyecto, González dijo que existe apertura para modificar el Reglamento 8901, que contiene el mecanismo para ajustar facturas cuando un cliente enfrenta un patrón de servicio irregular o deficiente.
Hernández Concepción, sin embargo, defendió que los mecanismos de alivio queden establecidos mediante legislación para evitar que puedan ser modificados posteriormente por otras administraciones de la corporación pública.
“Yo no le puedo llevar agua a la casa a la gente, pero sí puedo darle tranquilidad, que la información fluya, que puedan tener su crédito; que cuando se explote un tubo, la gente sepa en su carretera, en su calle, que no va a tener agua”, expresó el legislador.
El representante Denis Márquez Lebrón también favoreció el crédito automático y señaló que las interrupciones pueden provocar que los consumidores incurran en gastos adicionales para conseguir suministros alternos.
El proyecto requeriría además que la Autoridad inspeccione en un plazo de 24 horas toda avería reportada y comience los trabajos de reparación dentro de las siguientes 48 horas, salvo situaciones de fuerza mayor. Cuando esos términos no puedan cumplirse, tendría que informar las razones técnicas, el tiempo estimado de reparación y las zonas afectadas.
González atribuyó las dificultades para responder a las querellas al volumen de reclamaciones y a problemas para reclutar personal. Indicó que la Autoridad ha contratado compañías privadas para atender reportes de averías y otras fallas, una alternativa que, según afirmó, representa un “aumento considerable” en los costos operacionales.
El presidente ejecutivo informó además que la corporación desarrolla una plataforma para divulgar las averías en tiempo real y un sistema de notificaciones mediante mensajes de texto para los clientes afectados.





