La administración se niega a divulgar documentos clave sobre el caso, pese a la presión del Congreso
El Departamento de Justicia (DOJ) ha rechazado una solicitud del Congreso para la liberación inmediata de documentos relacionados con la investigación y enjuiciamiento de Jeffrey Epstein. La petición, liderada por la congresista Anna Paulina Luna, exigía además la desclasificación de archivos sobre los asesinatos de John F. Kennedy, Robert F. Kennedy y Martin Luther King Jr., en cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14176.
En una carta enviada a Luna, el Subprocurador General Adjunto Principal, Patrick D. Davis, aseguró que el DOJ sigue comprometido con la transparencia y con el cumplimiento de sus obligaciones de archivo. Sin embargo, no se proporcionó una fecha exacta para la publicación de los documentos ni detalles sobre el proceso que se seguirá para su desclasificación.
class="wp-block-heading">Frustración en el Congreso y presión por la «lista de clientes»
El rechazo del DOJ ha generado frustración entre legisladores, quienes han insistido en la importancia de que el público tenga acceso a la totalidad de los documentos sobre Epstein. Entre los más solicitados se encuentra la presunta «lista de clientes», que revelaría a figuras influyentes vinculadas a su red de tráfico sexual.
Desde hace meses, senadores como Marsha Blackburn han presionado para que la información sea divulgada. Sin embargo, la administración Trump ha mantenido una postura cautelosa, argumentando que ciertos documentos podrían comprometer investigaciones en curso o afectar la seguridad nacional.
Investigaciones sobre la muerte de Epstein y su red de contactos
Epstein fue arrestado en julio de 2019 y acusado de tráfico sexual de menores y conspiración bajo los estatutos 18 U.S.C. § 1591 y 18 U.S.C. § 371. Su muerte en una celda del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York en agosto de ese mismo año, oficialmente declarada un suicidio, ha sido objeto de múltiples investigaciones.
El Inspector General del DOJ ha documentado graves fallas en la supervisión durante la detención de Epstein, incluyendo negligencia del personal y la desactivación de cámaras de seguridad. Sin embargo, sectores políticos y ciudadanos han señalado posibles encubrimientos en torno a su muerte y las personas que estuvieron vinculadas a sus actividades.





