El zurdo agradece a Yadier Molina la oportunidad tras su sólida salida en la victoria 4-3 sobre Panamá
SAN JUAN, Puerto Rico — El lanzador puertorriqueño Eduardo Rivera aseguró que su actuación con Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 podría marcar un punto importante en su carrera, tras participar en la dramática victoria 4-3 sobre Panamá en el estadio Hiram Bithorn.
“Esto va a cambiar un poco mi carrera”, afirmó Rivera en la conferencia de prensa posterior al encuentro.
El zurdo abrió el juego por el Team Rubio y lanzó 4.1 entradas en las que permitió un hit y una carrera limpia, ponchó a cinco bateadores y enfrentó a 16 rivales. Durante su actuación registró ocho primeros strikes, con tres roletazos y cinco elevados, para un game score de 61.
Panamá tomó ventaja en la quinta entrada después de que Jonathan Araúz se embasara y posteriormente anotara tras un batazo al jardín central de Christian Bethancourt que el guardabosque Bryan Torres no pudo manejar.
Luego, Luis Castillo añadió otra carrera con un batazo al jardín derecho que remolcó a Bethancourt para colocar el marcador 2-0.
Puerto Rico reaccionó en la sexta entrada con un elevado de sacrificio de Nolan Arenado que remolcó a Torres para acercar el marcador 2-1.
El equipo puertorriqueño empató el juego en la novena entrada cuando Willi Castro recibió base por bolas con las bases llenas para colocar el marcador 2-2.
Panamá volvió a tomar ventaja en la décima entrada con un sencillo remolcador de José Caballero que puso el juego 3-2, pero Puerto Rico respondió inmediatamente.
Heliot Ramos anotó desde tercera base tras una doble matanza de Carlos Cortés para empatar el encuentro 3-3. En el siguiente turno, Darell Hernaiz conectó un cuadrangular solitario ante Severino González que dejó en el terreno a Panamá y desató la celebración entre los 18,925 fanáticos presentes.
Tras el partido, Rivera agradeció al dirigente Yadier Molina por confiar en él para abrir el encuentro en un escenario de tanta presión.
“Estoy súper agradecido con Yadier Molina por darme la oportunidad de tener este juego maravilloso. Fue un juego con muchas emociones. Realmente no tengo palabras para describir lo que hice hoy”, dijo el lanzador.
Rivera explicó que el momento tuvo un significado especial al representar a Puerto Rico frente a su público.
“Esto es algo que hice por Puerto Rico. Lo hice por mi familia, por mi hija, a quien amo mucho, y por mi papá, que es el mejor del mundo”.
El serpentinero también agradeció la reacción de los fanáticos cuando abandonó el montículo durante el encuentro.
“Estoy súper agradecido con Puerto Rico por darme esa ovación cuando salí del juego”.
Rivera, un lanzador zurdo de seis pies y siete pulgadas de estatura, llegó al Clásico Mundial tras destacarse en ligas menores y en el béisbol invernal de Puerto Rico.
En 2025 registró efectividad combinada de 2.48 en 20 apariciones, 15 de ellas como abridor, entre Doble A Portland y Clase A Avanzada Greenville en el sistema de los Medias Rojas de Boston. En siete temporadas en ligas menores acumula marca de 7-16 con efectividad de 3.82.
Antes del torneo también brilló en la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente, donde en la temporada 2024-25 lideró el circuito con 56 ponches y registró una efectividad de 1.15 en 39 entradas.





