La agencia invirtió $51,632 en equipos con tecnología termal y de detección para monitorear vida silvestre, identificar especies invasoras y reforzar la vigilancia ambiental en Puerto Rico
SAN JUAN (EFE) – El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) informó este jueves de que integró ocho nuevos Vehículos Aéreos No Tripulados, conocidos como drones, para ser utilizados en el monitoreo de hábitats de manatíes y tortugas marinas, con una inversión de $51,632.
De acuerdo a las autoridades, estos sistemas autónomos, que cuentan con moderna tecnología de detección termal, serán empleados en la identificación de espacios donde había especies invasoras, como caimanes y culebras, así como de monitorear anidajes de tortugas marinas donde es difícil el acceso vía terrestre o marítimo.
Los nuevos sistemas cuentan, además, con tecnología adaptada para la grabación de imagen y sonido para detectar embarcaciones que estén violentando la orden administrativa de contaminación acústica en las reservas naturales y balnearios.
También tiene tecnología adaptada de agrimensura para hacer las inspecciones y demarcar las áreas protegidas.
Los fondos para la adquisición de estos drones provienen del ‘Puerto Rico Science, Technology and Research Trust’, asignados por el Congreso ante gestiones de la gobernadora Jenniffer González, cuando se desempeñaba como comisionada residente en Washington.
En agosto de 2025, el secretario anunció la implementación de una serie de regulaciones para el uso de drones en las zonas de vida silvestre.
En algunas de las reservas existen aves que sobrevuelan las mismas, esto es algo que se evalúa como parte de la implementación de estas regulaciones las cuales están enfocadas en la protección del medio ambiente.
El uso de drones cerca de aves puede disturbar sus patrones de vuelo y hasta causar que estas aves abandonen sus nidos, desorientando las mismas por un periodo prolongado.
Por eso, el DRNA se encuentra desarrollando un programa de permisos asociados con el uso de estos vehículos para así tener constancia de cada uno en las reservas.
Por otra parte, estos sistemas casi autónomos tienen que contar con su registro del FAA al día para operar en Puerto Rico.
Además de los controles sobre volar estos vehículos aéreos en las reservas naturales, el DRNA también busca evitar el abandono de los mismos.
La nueva regulación prohíbe terminantemente abandonar, disponer o desechar un ‘drone’ en cualquier reserva natural, incluyendo las marítimas.
La FAA ordena que todo drone pesando sobre 0.55 libras debe ser registrado en el programa ‘Excepción para Operaciones Recreativas Limitadas’.
Esta excepción permite a los pilotos que operan ‘drones’ únicamente por diversión o disfrute personal hacerlo sin cumplir con todas las regulaciones de la Parte 107 de la FAA, siempre y cuando se adhieran a las reglas específicas para voladores recreativos.




