La obra rinde homenaje a los peloteros puertorriqueños exaltados al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown
SAN JUAN, Puerto Rico — El artista puertorriqueño Roberto Biaggi Irizarry presentó el mosaico “Eternos” en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan, una obra dedicada a los peloteros puertorriqueños exaltados al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York.
La pieza fue develada durante una actividad encabezada por el alcalde de San Juan, Miguel A. Romero Lugo, como parte del proyecto de remodelación del estadio impulsado por el Municipio de San Juan y en el marco de la celebración del Clásico Mundial de Béisbol 2026 en Puerto Rico.
“El mosaico celebra la grandeza del béisbol puertorriqueño y honra a los atletas que han llevado el nombre de Puerto Rico a lo más alto del deporte mundial. Con esta obra reafirmamos que el estadio Hiram Bithorn es más que una instalación deportiva, es un símbolo de nuestra historia, nuestra identidad y el orgullo que sentimos por nuestros peloteros”, expresó Romero Lugo.
El mural, titulado “Eternos”, es una composición abstracta que evoca el diamante de béisbol mediante sus líneas, la tierra, la grama y la energía del juego. La obra fue realizada en mosaico utilizando losa de cerámica rota, técnica que aporta textura, permanencia y simboliza la resiliencia que caracteriza la historia del béisbol puertorriqueño.
La instalación honra a los peloteros puertorriqueños exaltados al Salón de la Fama del Béisbol, incluyendo a Roberto Clemente Walker, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar, Iván “Pudge” Rodríguez, Edgar Martínez y Carlos Beltrán.
La pieza artística también rinde homenaje a Hiram Bithorn, primer puertorriqueño en jugar en las Grandes Ligas en 1942. El estadio, el más grande de Puerto Rico, lleva su nombre desde 1962 y continúa siendo uno de los escenarios más emblemáticos del deporte en la isla.
Durante la actividad estuvieron presentes los exjugadores de Grandes Ligas Iván “Pudge” Rodríguez, Edgar Martínez, Carlos Beltrán y Yadier Molina, quienes participaron de la develación del mosaico que honra su legado en el béisbol.
Roberto Alomar no pudo asistir a la ceremonia, pero estuvo representado por un familiar, mientras que familiares de Roberto Clemente Walker y Orlando “Peruchín” Cepeda también participaron del acto en honor a estas figuras históricas del deporte puertorriqueño.
Asimismo, el Municipio reconoció el talento del artista Roberto Biaggi Irizarry y su equipo de trabajo por capturar en esta obra la grandeza, disciplina y legado del béisbol puertorriqueño.









Biaggi cuenta con formación en arquitectura tras completar un bachillerato en Washington University en St. Louis y una maestría en el Southern California Institute of Architecture (SCI-Arc) en Los Ángeles. Durante su formación se inspiró en el trabajo del arquitecto Antoni Gaudí y colaboró con el artista puertorriqueño Celso González.
Desde finales de la década de 1990, el artista ha desarrollado una extensa carrera en el arte público tras fundar el estudio Robi Design + Build. Su primer proyecto surgió en el Country Club de Carolina, experiencia que lo llevó posteriormente a crear murales a gran escala en Puerto Rico y en el exterior, incluyendo Estados Unidos y Taiwán.
Entre sus obras destacan mosaicos como “Vuelo Endémico”, instalado en San Juan en 2024, así como homenajes dedicados a figuras culturales puertorriqueñas como Roberto Clemente, Julia de Burgos y Rafael Hernández. Sus trabajos también forman parte de espacios públicos como el Parque Luis Muñoz Rivera y las escaleras que conducen al Teatro Tapia en el Viejo San Juan.
“Este mural no es solo una expresión artística. Es memoria colectiva, es identidad y es una inspiración para las nuevas generaciones que sueñan con representar a Puerto Rico en el diamante. Con iniciativas como esta seguimos fortaleciendo el vínculo entre el deporte, la cultura y nuestra ciudad capital”, expresó Romero Lugo.
La creación del mural coincide con la celebración del Clásico Mundial de Béisbol en Puerto Rico, un evento que vuelve a colocar a la isla en el centro del escenario internacional del deporte y reafirma el rol de San Juan como sede de grandes eventos deportivos.





