La gobernadora subraya el impacto en seguridad, desarrollo económico y resiliencia militar en Puerto Rico
SAN JUAN (EFE) – La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, resaltó este miércoles el impacto de la inversión de $500 millones en fondos federales para la reconstrucción y modernización de instalaciones militares con los trabajos de la modernización del Campamento Santiago.
«Esta inversión no solo fortalece nuestra seguridad, sino que impulsa el desarrollo económico y demuestra nuestro compromiso con el futuro de la isla», expresó en un comunicado González.
Actualmente, $300 millones de esos fondos se encuentran en ejecución, $268 millones corresponden a construcción y $32 millones a diseño, permitiendo la transformación de las instalaciones severamente afectadas por los huracanes Irma y María en 2017.
De acuerdo a las autoridades, esta inversión constituye el proyecto de construcción más grande en la historia de la Guardia Nacional de Puerto Rico.
La mandataria realizó el anuncio junto al ayudante general de la Guardia Nacional de Puerto Rico (GNPR), General de Brigada Carlos J. Rivera, la directora de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (PFRAA, en inglés), Gabriella Boffelli, el director ejecutivo de la Autoridad de Puertos, Norberto Negrón y el presidente de la Junta de Planificación Héctor Morales
El proyecto que se espera finalice el 23 de julio de 2027, abarca cerca de 300,000 pies cuadrados de nuevas facilidades, incluyendo edificios para compañías, batallones, brigadas, mantenimiento e infraestructura esencial para operaciones modernas y entrenamiento avanzado.
Esta transformación redefine la capacidad operacional del complejo, fortalece su resiliencia ante emergencias y mejora significativamente la calidad de vida del personal militar.
Por su parte, Rivera, ayudante general de Puerto Rico, explicó que para el verano del 2027, Camp Santiago contará con sobre 29 nuevas estructuras de vanguardia o ‘State of the Art’, consolidándose como el centro de entrenamiento premier de las Américas.
«Estamos construyendo las instalaciones que nuestras tropas merecen. Este logro es posible gracias a la excelente colaboración entre el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos (USACE), la GNPR y la empresa privada», añadió.
Como parte del proyecto, se construyen dos comedores con capacidad para 200 personas cada uno y modernas facilidades de alojamiento que proveerán 948 camas, integrando espacios abiertos y privados.
Esta fase adicional representa una inversión aproximada de $103 millones, enfocada en el bienestar del personal, la sostenibilidad operacional y la retención de la fuerza militar en Puerto Rico.
Las instalaciones cumplen con estándares modernos de infraestructura militar y criterios de resiliencia, eficiencia y preparación para misiones estatales y federales, incluyendo respuesta a desastres naturales y apoyo a la población civil.
El proyecto también representa un motor económico para las comunidades cercanas y para la isla en general. La fase de construcción genera alrededor de 400 empleos directos y 200 empleos indirectos.
Además, se estima una inversión de $7.9 millones en patentes estatales y $700,000 en patentes municipales, impactando positivamente las finanzas públicas y la economía regional.
Según un informe presentado por presidente de la Junta de Planificación Héctor Morales para el año fiscal 2026, la presencia militar en Puerto Rico representará una inyección directa de $832.5 millones, con un impacto económico total estimado de $2,036.5 millones en producción local.
Esta inversión generará aproximadamente 12,346 empleos y $254.6 millones en ingresos salariales, considerando los efectos directos, indirectos e inducidos. Sectores como la construcción, los servicios, la logística y las compras locales se benefician directamente de esta actividad económica.




