El fenómeno, con vientos de hasta 155 millas por hora, destruyó el 90% de una ciudad y golpeó 14 municipios del sur de Brasil
Río de Janeiro (EFE) – Las autoridades del estado brasileño de Paraná declararon este sábado el estado de calamidad pública en varios municipios afectados por un tornado sin precedentes que azotó la región el viernes, dejando al menos seis muertos, 750 heridos y cerca de 10,000 personas sin hogar.
El fenómeno meteorológico, con vientos de hasta 155 millas por hora (250 km/h) acompañados de tormentas eléctricas y granizo, devastó catorce municipios del sur de Brasil, una región fronteriza con Argentina.
Las localidades más afectadas fueron Río Bonito do Iguaçu —donde se reportaron cinco fallecidos— y Guarapuava, que contabilizó una víctima mortal en su zona rural. Equipos de rescate continúan buscando a una persona desaparecida y posibles víctimas entre los escombros.
En Río Bonito do Iguaçu, ciudad de unos 13,500 habitantes, el tornado destruyó cerca del 90% de las viviendas y edificaciones. Las víctimas incluyen tres hombres de entre 49 y 83 años, una mujer de 47 y una adolescente de 14. El subcomandante general del Cuerpo de Bomberos de Paraná, Jonas Emmanuel Benghi Pinto, describió la escena como “un escenario de guerra”.
La gobernación estatal instaló un hospital de campaña en la zona para atender la alta demanda de heridos, de los cuales al menos diez permanecen en estado grave. El gobernador Ratinho Junior decretó luto oficial por tres días y anunció el inicio de los trabajos de reconstrucción tan pronto concluyan las labores de rescate.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva informó que envió a Paraná equipos médicos y miembros de su Gabinete para apoyar las tareas de emergencia y reconstrucción.
De acuerdo con los servicios meteorológicos, el desastre fue causado por un tornado originado dentro de una supercelda, un tipo de tormenta extrema de gran duración caracterizada por potentes corrientes ascendentes rotatorias.
Mientras tanto, los estados vecinos de Río Grande do Sul y Santa Catarina declararon estado de emergencia ante el paso de un ciclón extratropical que ha causado daños en varios municipios y continúa avanzando hacia el norte.
En Sao Paulo y Río de Janeiro, las autoridades emitieron alertas por fuertes vientos e inundaciones derivadas del mismo sistema climático, apenas dos días antes del inicio en Belém de la Conferencia Climática COP30, donde se abordarán los efectos del cambio climático y el aumento de fenómenos meteorológicos extremos.




