El ataque en el que murió Rosniellys Marcano Carrasquillo, de 14 años, desató expresiones de dolor, exigencias de justicia y llamados a esclarecer si las menores fueron víctimas colaterales
SAN JUAN, Puerto Rico – La muerte de Rosniellys Marcano Carrasquillo, una adolescente de 14 años asesinada a tiros la noche del domingo en Loíza, provocó reclamos de justicia de familiares, autoridades municipales y líderes comunitarios, mientras la Policía informó que mantiene abiertas varias líneas de investigación sobre el ataque.
El tiroteo ocurrió a eso de las 10:40 p.m. en el sector Tocones, en la carretera PR-187. Rosniellys viajaba en un Kia 2013 junto a su prima, también de 14 años, cuando al menos dos motoras se acercaron al vehículo y abrieron fuego. Ambas regresaban de un torneo de la liga North Volleyball en Morovis.
El auto era conducido por Héctor Carrasquillo Ayala, padre de una de las menores y tío de la otra. Rosniellys murió mientras recibía asistencia médica. La otra adolescente resultó herida de gravedad y fue llevada al Centro Médico, donde permanecía estable, aunque con pronóstico reservado.
La principal reacción ha venido de la familia de la menor asesinada. Roberto Marcano, padre de Rosniellys, reclamó justicia por la muerte de su hija y la describió como una estudiante de excelencia, con promedio de 4.0, que aspiraba a convertirse en enfermera y luego en pediatra.
En medio del dolor, la familia también planteó la posibilidad de que el ataque no estuviera dirigido a las menores. Un pariente sostuvo públicamente que pudo tratarse de un tiroteo contra otra persona o incluso de una confusión, aunque esa versión no ha sido confirmada por las autoridades.
La Policía, sin embargo, ha insistido en que no descarta ninguna hipótesis. El superintendente Joseph González Falcón calificó el caso como una tragedia y aseguró que se investigan “varios ángulos”. También pidió la colaboración de la ciudadanía mediante confidencias al 787-343-2020.
Parte de la pesquisa se concentra en el conductor del vehículo. González Falcón indicó que Carrasquillo Ayala está bajo probatoria por un caso de 2021. Según la versión ofrecida por la familia, ese proceso estuvo relacionado con un incidente en el que, afirman, se determinó que hubo un forcejeo con una persona que intentó arrebatarle un arma que portaba con licencia. Aun así, la Policía no ha precisado si ese antecedente guarda relación con el ataque del domingo.
Los investigadores también trabajan en la búsqueda de cámaras de seguridad en la ruta por la que transitaba el vehículo para determinar si alguna captó el movimiento de los atacantes antes o después del tiroteo.
La alcaldesa de Loíza, Julia Nazario, reaccionó al crimen con un reclamo de acción inmediata a la Policía. En expresiones públicas, describió a la víctima como una excelente estudiante y amante del deporte, y exigió justicia por el asesinato.
La liga North Volleyball también se expresó sobre el caso. En un mensaje publicado en Facebook, señaló que la familia afectada es “una familia de fe, reconocida por sus valores y calidad humana”, en alusión al impacto que ha causado la tragedia entre allegados y miembros de la comunidad deportiva.
A esas reacciones se sumaron voces comunitarias que han pedido mayor prevención ante la violencia armada. El caso ha vuelto a colocar el foco sobre el riesgo que enfrentan menores de edad en hechos violentos, incluso cuando no son el objetivo directo de los atacantes.
Mientras la investigación continúa, el asesinato de Rosniellys ha provocado una respuesta pública que combina dolor, indignación y presión sobre las autoridades para que esclarezcan quiénes dispararon y cuál fue el móvil.





