Comunidad organizada enfrenta el desplazamiento y la especulación mediante nueva entidad fiduciaria
SAN JUAN, Puerto Rico – Un grupo de residentes de la calle Loíza en Santurce oficializó la creación del Fideicomiso de la Calle Loíza, un proyecto comunitario que busca adquirir propiedades en el sector para destinarlas a viviendas a largo plazo y a precios accesibles.
La iniciativa surge como respuesta directa al alza en los costos de vivienda y al desplazamiento provocado, entre otros factores, por el crecimiento de los alquileres a corto plazo tipo Airbnb.
La entidad fue formada con el respaldo del Taller Comunidad La Goyco, y está liderada por una junta fiduciaria integrada por Ángeles Acosta, Susana Pesquera, Ricardo Burgos, Lionel Villahermosa, Eunice Jiménez, Luis F. Coss, Magali Carrasquillo, Cristina Sesto, Omayra Ríos y Mariana Reyes. Esta última, quien también es directora ejecutiva de La Goyco, subrayó que el fideicomiso es parte de la respuesta comunitaria ante el encarecimiento de la vivienda.
«Los costos de la vivienda en nuestro sector se han duplicado o triplicado en los pasados años. Necesitamos una comunidad próspera, con desarrollo social y comunitario», expresó Reyes.
El proyecto contempla una delimitación geográfica específica: el área costera del barrio Santurce, comprendida entre la avenida Baldorioty de Castro al sur, la calle McLeary y el Océano Atlántico al norte, la calle Añasco al oeste y la calle De Diego al este. En ese perímetro, el fideicomiso aspira a adquirir, custodiar y administrar propiedades para destinarlas a vivienda asequible para los residentes del área y futuras generaciones.
El fideicomiso también se propone fortalecer la participación comunitaria en el desarrollo urbano. «No se trata de querer aferrarnos al pasado, nuestro interés es ser partícipes activos en el desarrollo de nuestra comunidad asegurando que se favorezcan nuestros intereses como residentes», señaló Lionel Villahermosa, también integrante de la junta fiduciaria.
Uno de los principales factores que ha motivado la creación de esta iniciativa es el auge de los alquileres a corto plazo en el área. Según un informe elaborado por Anna Andresian, residente del sector y parte del colectivo Somos Calle Loíza, las unidades de Airbnb en el área pasaron de 86 en 2015 a 824 en julio de 2025, un aumento de 9.6 veces en una década. La investigación, realizada con el apoyo de Inside Airbnb y La Goyco, busca aportar al debate público sobre la necesidad de regulación de estas plataformas.
«La comunidad de la calle Loíza está siendo desplazada por los Airbnbs. Las calles están más concurridas por turistas que habitadas por residentes», advirtió Ángeles Acosta. Añadió que la especulación inmobiliaria ha hecho casi imposible para muchas personas conseguir vivienda a largo plazo.
El desarrollo del fideicomiso contó con la participación del trabajador social comunitario Bet Collazo, la asesoría de Lyvia Rodríguez del Enjambre Colectivo y del licenciado Andino Olguin Arroyo.
«Queremos retomar las riendas de nuestro entorno para construir el futuro que merecemos como pueblo», concluyó Villahermosa. El fideicomiso representa, según sus impulsores, una herramienta concreta para enfrentar el desplazamiento y garantizar el derecho a permanecer en el territorio.




