La Comisión de la Mujer del Colegio de Abogados y Abogadas reafirma su compromiso en el Día Internacional de No Más Violencia Contra las Mujeres
Hoy, 25 de noviembre, se cumplen 65 años desde que las hermanas dominicanas, Minerva, Patria y María Teresa Mirabal fueron acechadas y asesinadas por el sanguinario dictador Rafael Leonidas Trujillo.
Los feminicidios de las tres Mariposas, como las conocía el Pueblo, no hicieron más que arreciar la lucha popular que terminó con el ajusticiamiento del repudiado gobernante. Se trató de un brutal acto de violencia de género institucional, pero también de venganza contra Minerva, la mayor de las hermanas, quien había rechazado los acercamientos sexuales del gobernante.
En el primer Encuentro Feminista Latinoamericano celebrado en Bogotá en julio de 1981, la delegación de Quisqueya propuso y se aprobó que se declarara el 25 de noviembre como el Día de No Más Violencia Contra la Mujer. En el año 2000 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió una Resolución para oficializar la conmemoración a nivel internacional, mientras que Puerto Rico había aprobado la Ley 18 sobre el particular, en 1987.
Sin embargo, las compañeras de Taller Salud, a quienes distinguimos en esta actividad, fueron las primeras que visibilizaron la fecha en nuestro país. Cuando regresaron de Colombia, donde nos representaron en el Primer Encuentro Feminista, pintaron un mural sobre la violencia en contra de las mujeres, en Río Piedras. Taller Salud, la organización feminista activa más longeva en nuestra patria, continúa reivindicando el derecho de las mujeres a vivir en paz y libres de violencia, desde Loíza.
Las organizaciones y las mujeres no han cesado en su denuncia de la violencia de género, el apoyo a las sobrevivientes y la exigencia a las entidades gubernamentales de que actúen para erradicarla. El 24 de junio de 1982, el Centro de Ayuda a Víctimas de Violación (CAVV) convocó la manifestación “Rescatemos la Noche”, celebrada en Río Piedras, para denunciar las agresiones sexuales en las áreas circundantes a la Universidad de Puerto Rico. En 1983 lideraron un segundo evento con la consigna “No Más Violencia Contra la Mujer”, que discurrió desde el Parque Sixto Escobar hasta El Capitolio. Fueron las primeras manifestaciones masivas para denunciar la violencia machista. Agradecemos hoy las iniciativas del CAVV.
Puerto Rico también fue pionero con el establecimiento del primer albergue para sobrevivientes de la violencia doméstica, no solo en Puerto Rico, sino en América Latina: la Casa Protegida Julia de Burgos. Hoy, 46 años después, Casa Julia continúa firme, activa e innovadora en su misión de salvar vidas y proveer servicios esenciales a las mujeres que enfrentan la violencia y a sus familias, por lo que las reconocemos en esta actividad.
En sus esfuerzos para combatir la violencia machista y atender la falta de remedios y alternativas provistas por el Estado, las organizaciones de mujeres y otras entidades defensoras de los derechos humanos juntaron fuerzas para sacar el grave problema de violencia de género de su escondite en el ámbito privado. Lograron que se reconociera como un asunto de interés público; que se establecieran remedios legales de protección y delitos tipificados; y que se impulsara la prevención mediante la educación. Fue así que se luchó, trabajó y alcanzó la aprobación de la Ley 54 para la Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica. El junte de las organizaciones en la coalición Coordinadora Paz para la Mujer (CPM) hizo todo posible ese 17 de agosto de 1989, con respaldo de la entonces senadora Velda González (q.e.p.d.), que fue fundamental. Hoy CPM es la Coalición Puertorriqueña Contra la Violencia Doméstica y la Agresión Sexual de Puerto Rico y agrupa a más de 40 organizaciones que luchan en contra de la violencia machista y a favor de la equidad de género. Tanto a Coordinadora Paz para la Mujer como a la senadora Velda González las reconocemos hoy.
En Puerto Rico, el Centro de la Mujer Dominicana combate la violencia machista que sufren las sobrevivientes migrantes que viajan a nuestra tierra de diferentes naciones, pero en especial de La Española, en busca de mejores condiciones de vida para ellas y sus familias. Con la mariposa en su emblema, la resonancia con la lucha de las hermanas Mirabal en contra del tirano de su patria está viva en el trabajo del Centro en tiempos de Donald Trump, que se ha ensañado con la población migrante, por lo que tiene un valor particular y necesario. Además de la violencia por género, las mujeres que el Centro atiende reciben también la persecución institucional del gobierno federal. El manto protector de sus derechos humanos y de acceso a la justicia que les ofrece la organización merece que lo distingamos en una fecha tan significativa como la de hoy.
A lo largo del camino de lucha en contra de la violencia de género, el compromiso de mujeres, que en su carácter individual han hecho contribuciones únicas e históricas para visibilizar el problema, apoyar los derechos de las sobrevivientes y de las familias de las víctimas para que se les haga justicia, ha sido admirable. Destacamos hoy la gesta de la compañera Carmen Castelló Ortiz (q.e.p.d.), trabajadora social que después de jubilarse dedicó su tiempo a documentar los feminicidios a través de su página Seguimiento de Casos y destacó el estado de las investigaciones policiales, así como los resultados judiciales. Con su trabajo, Carmen fue fundamental para desvelar que las estadísticas oficiales sobre los feminicidios no eran consistentes con la realidad. Investigó y divulgó, además, importante información sobre las mujeres y niñas desaparecidas, así como datos relacionados con las agresiones sexuales. Perdimos recientemente a Carmen y hoy la recordamos con admiración y cariño.
En la conmemoración del Día Internacional de No Más Violencia Contra las Mujeres, el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico se honra en recibir en nuestra casa a las organizaciones y personas que, al igual que nuestra institución —que cuenta con 185 años de vida— repudian la violencia machista y exigen equidad de género.
El Colegio tiene una larga y consistente historia de activismo por la erradicación del problema, el respaldo a las sobrevivientes y a las organizaciones de mujeres que les proveen servicios. Hoy reiteramos esa política institucional ante la creciente ola de violencia machista, el alto número de feminicidios, la falta de acciones contundentes por parte del Estado y los intentos de invisibilizar el problema o de hacer retroceder los logros de estas organizaciones. La precariedad de las mujeres que enfrentan violencia y de la comunidad LGBTQ+ se agrava por las políticas del gobierno de Estados Unidos y su presidente en contra de la diversidad, la equidad y la inclusión, las cuales propician la pérdida de fondos para la provisión de servicios en áreas esenciales como la salud, vivienda, educación y la protección contra la violencia en sus distintas manifestaciones. Y el gobierno de Puerto Rico no se queda atrás.
Al 31 de octubre de 2025, el Observatorio de Equidad de Género había documentado 54 feminicidios, 17 de ellos íntimos; 95 intentos de feminicidio y 50 mujeres y niñas desaparecidas. Ante tan dramático panorama, hacemos las siguientes demandas:
PRIMERA: Que se implante la educación con perspectiva de género dirigida a la erradicación de la ideología patriarcal que promueve los estereotipos y la subordinación de las mujeres, causa inmediata del discrimen y la violencia machista.
SEGUNDA: Que se desarrollen campañas publicitarias masivas y sostenidas, diseñadas a base de las experiencias de las sobrevivientes y de las organizaciones de mujeres defensoras de los derechos humanos que trabajan con la violencia de género. Las campañas deben estar dirigidas a toda la población, distanciadas de la revictimización y del enfoque punitivo, con un contenido que incluya alternativas de apoyos y servicios.
TERCERA: Que se repudien las actuales políticas del gobierno de Estados Unidos que penalizan y les restringen fondos a las ONG de mujeres que les proveen servicios a las sobrevivientes de la violencia machista porque utilizan para hacerlo los criterios de diversidad, equidad e inclusión, puntales del respeto por los derechos humanos.
CUARTA: Que el Estado incorpore en el presupuesto nacional partidas permanentes para las ONG que les proveen servicios a las sobrevivientes y sus familias, incluyendo sus proyectos de desarrollo económico, de vivienda y los que acogen a las mujeres migrantes sin estatus definido.
QUINTA: Que se establezca como política pública ajena al partidismo, el respeto y la protección de las disposiciones constitucionales y de legislación que garantizan reivindicaciones fundamentales de las mujeres, como el derecho a la intimidad y a la no discriminación por criterio alguno, particularmente por orientación sexual e identidad de género. Legislaciones emblemáticas que resultaron de las luchas feministas y por los derechos humanos como la Ley 89 contra el Hostigamiento Sexual en el Empleo, la Ley 54 de Violencia Doméstica, la Ley 40 que apalabra y tipifica el feminicidio y el transfeminicidio por sus nombres, las relacionadas con la salud sexual y reproductiva y la autonomía de los cuerpos, no deben estar sujetas a enmiendas arbitrarias tramitadas en procesos legislativos que no son transparentes y coartan la participación ciudadana en perjuicio de la comunidad, particularmente de las mujeres y de las organizaciones que velan por sus derechos.
Inspiradas en el espíritu combativo y resistente de las Mariposas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal; en la solidaridad que caracteriza al pueblo puertorriqueño; en la palabra y el activismo de María Dolores “Tati” Fernós López-Cepero, en cuya recordación nos nombramos, la Comisión de la Mujer del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico exhorta a la comunidad y a las organizaciones a continuar vigilantes sobre el desarrollo de las políticas gubernamentales de Estados Unidos y de Puerto Rico que impactan adversamente los derechos de las sobrevivientes de la violencia de género. Continuemos tejiendo redes de apoyo para defender los derechos adquiridos y ampliar los que tenemos. El Colegio y la Comisión de la Mujer estamos siempre disponibles para ese propósito.
En San Juan, Puerto Rico, a 25 de noviembre de 2025.




