En una vista de la Cámara, propietarios reclamaron alivio a los trámites de permisos y grupos ambientales defendieron los acuíferos
SAN JUAN, PUERTO RICO
La Asociación de Constructores de Puerto Rico expresó reservas sobre el Proyecto de la Cámara 1079, que modificaría las protecciones a la zona del carso, y pidió que cualquier flexibilización se condicione a un análisis de su impacto en las aguas subterráneas.
Durante una vista pública de la Comisión de Recursos Naturales celebrada el lunes, el miembro de la junta de la asociación Patricio Martínez favoreció un procedimiento individual para dueños cuyas fincas no presentan rasgos cársicos. A la vez, rechazó que la medida pueda abrir paso a la ampliación de vertederos en ese terreno.
Martínez sostuvo que la ausencia de cuevas o sumideros visibles en una finca no descarta efectos sobre los acuíferos. La zona del carso comprende formaciones de roca caliza que contribuyen a la recarga de fuentes de agua.
Propietarios de Vega Baja también relataron dificultades para obtener permisos para usos que, según alegan, no alteran permanentemente sus terrenos. Por otra parte, la Sociedad Espeleológica Unida del Sur y Hispanic Federation se opusieron a cambios que, a su juicio, podrían debilitar la protección del agua.
La presidenta de la comisión, Elinette González Aguayo, anticipó posibles enmiendas y otra vista pública en la que comparecerían el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la Oficina de Gerencia de Permisos y el Departamento de Justicia. El proyecto sigue bajo consideración legislativa. La controversia había motivado reclamos de vistas públicas.




