Las vistas de confirmación revelan una pugna entre Ejecutivo y Legislativo por la gobernanza tecnológica y el manejo de los contratos públicos
Las vistas públicas del Senado con relación a tres nombramientos de la gobernadora Jenniffer González Colón culminaron con el presidente del Senado dando el visto bueno para la confirmación de los tres nominados. Detrás de las intervenciones de los senadores se puede entender la agenda de cada delegación y, en el caso del PNP, el próximo capítulo de la batalla mayor por el control de la Puerto Rico Innovation and Technology Service (PRITS) y los contratos de tecnología.
El nominado, Poincaré Díaz Peña, lleva varios años en la agencia operando como Principal Oficial de Seguridad Cibernética y, por lo general, goza de una buena reputación y del respeto de sus pares en PRITS. Durante la vista, el nominado demostró conocer la agencia y pudo proveer respuestas a la mayoría de las preguntas de los senadores. En sus palabras, vino “a ejecutar” y a cumplir con la política pública tecnológica actual.
La visión del nominado incluye expandir la plantilla de PRITS y llenar el 55 % de las vacantes que actualmente tiene; continuar la interconexión del gobierno a través del sistema IDEAL; e implementar la identidad única en el gobierno, para que los ciudadanos puedan acceder a los servicios bajo una misma cuenta.
A preguntas de los senadores sobre si apoya la integración de PRITS a la Oficina de Gerencia y Presupuesto, el nominado se limitó a contestar que vino a ejecutar y no a dar una opinión, lo cual produjo un mayor cuestionamiento sobre su posición en el asunto. El nominado dejó claro que, en ese aspecto, apoya la política pública tal como está.
Los senadores de la mayoría del PNP se enfocaron principalmente en conocer el apoyo del nominado al Proyecto del Senado 0746 (PS 0746), el cual crea una Junta de Control Legislativa en la aprobación de contratos tecnológicos, eliminando el poder que tiene el director de PRITS sobre estos.
Como describimos en nuestro escrito anterior, “PRITS: al precipicio de una Junta de Control Legislativa”, el proyecto busca transferir parte del Poder Ejecutivo a la Asamblea Legislativa, ya que esta última tendría la capacidad de aprobar a dos de los tres funcionarios que compondrían el comité. El nominado, al principio, se pronunció en contra de la creación de esta junta, ya que “añadiría una capa de burocracia y es inconsistente con la política pública” actual. Sin embargo, al final de la vista, a preguntas del senador Juan Oscar Morales, el nominado terminó estando de acuerdo con el proyecto e invitó a someter una nueva ponencia escrita, cambiando la opinión oficial negativa de PRITS a una de aprobación.
Podemos ver que esta próxima confirmación del director de PRITS está condicionada a la aprobación de este proyecto. Parte de lo que no podemos ver del proceso es el consenso al que se tuvo que haber llegado entre el presidente del Senado y la gobernadora para lograr la confirmación del nominado. El visto bueno del nominado, de la agencia y las futuras enmiendas que pueda o no recibir este proyecto forman parte de las acciones afirmativas para lograr un entendido en la distribución de los contratos.
Este es el primer paso para el desmantelamiento del avance que representa PRITS para ordenar las cuestiones tecnológicas. El segundo paso es el Proyecto del Senado 0769, que crea una entidad paralela a la función de PRITS; abre más oportunidades para repartir contratos de tecnología para servicios en los municipios; y otorga $10 millones a una entidad privada con pocas o ninguna salvaguarda ética sobre el uso de esos fondos.
Desde este espacio hemos propuesto modelos alternos de gobernanza, los cuales colocan al ciudadano como protagonista en el desarrollo de sus soluciones, en este caso, tecnológicas. Estos modelos abiertos, con personas duchas en la materia, pueden inyectar de inmediato transparencia, rendición de cuentas y ahorros sustanciales en el desarrollo de la tecnología gubernamental al servicio del ciudadano. Para detalles adicionales, examine mi escrito anterior, “La apuesta a la innovación ciudadana”.




