El acusado también cumplirá 15 años bajo libertad supervisada por producir imágenes explícitas de una niña de entre 12 y 14 años
San Juan (EFE) – La Fiscalía Federal en Puerto Rico informó este miércoles de que el juez presidente del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos, Raúl M. Arias sentenció a Elvin Jhohanie de 36 años, a 25 años de prisión y 15 años de libertad supervisada por cargos de explotación sexual de una menor.
«Este caso demuestra la determinación del Departamento de Justicia de perseguir a aquellos que explotan y victimizan a nuestros niños», remarcó en un comunicado W. Stephen Muldrow, fiscal de EE.UU. para el Distrito de Puerto Rico.
Según los documentos judiciales, entre febrero de 2020 y abril de 2022, Jhohanie empleó, utilizó y coaccionó a sabiendas a una menor de edad, cuando tenía entre doce y catorce años, para que participara en una conducta sexualmente explícita con el propósito de producir representaciones visuales.
Es decir, imágenes de actos sexuales y exhibición lasciva de las zonas genital y púbica que se produjeron utilizando sus dispositivos móviles.
En abril de 2022, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional estadounidense (HSI, en inglés) en Puerto Rico recibió información de la Policía sobre las alegaciones de que el acusado había abusado sexualmente y grabado imágenes sexualmente explícitas de la menor.
La investigación condujo al arresto y procesamiento del sujeto.
Por su parte, Rebecca González, agente especial a cargo de HSI San Juan, dijo que los adultos «tienen la responsabilidad fundamental de proteger a nuestros niños, de no explotarlos ni hacerles daño».
«Los individuos involucrados en estos actos atroces deben saber que no importa donde se escondan, si explotan a un menor los encontraremos. Esta sentencia de 25 años de encarcelamiento y 15 años de libertad supervisada garantizan que este depredador no pueda volver a hacer daño a un niño», concluyó González.
El Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional analizó el caso con la colaboración de la Policía de Puerto Rico, la fiscal auxiliar de Estados Unidos (AUSA, por sus siglas en inglés) Jenifer Y. Hernández y la jefa de la Unidad de Explotación de Menores e Inmigración que se encargó del caso.





