José González, presidente de ACDET, urge eliminar el impuesto al inventario y expone cómo los aranceles y la digitalización están reconfigurando el comercio en la isla
SAN JUAN, Puerto Rico – El presidente de la Asociación de Comercio al Detal de Puerto Rico (ACDET), José González, lanzó un llamado directo durante la convención anual del sector: eliminar el impuesto al inventario es una necesidad impostergable para garantizar la competitividad del comercio puertorriqueño.
“Ese impuesto ha afectado directamente tanto a empresas como a consumidores. Es una barrera contra la prosperidad y el crecimiento económico en Puerto Rico. El momento de acabar con este impuesto llegó”, afirmó González ante los más de 1,500 asistentes reunidos en el Centro de Convenciones.
La convención, organizada por ACDET, abordó temas clave para el presente y futuro del sector, incluyendo logística, big data, transformación digital, y el impacto de los consumidores seniors. Sin embargo, el eje fiscal dominó la discusión desde el inicio.
González, quien también preside la cadena Pepe Ganga, dejó claro que la eliminación del tributo sobre inventarios almacenados es la prioridad de su organización. Reconoció la necesidad de proteger las finanzas municipales, pero recalcó que esa preocupación no puede seguir postergando una solución estructural.
“Tiene que pasar a ser algo del pasado. Lo que necesitamos es voluntad. Es hora de poner el impuesto al inventario en los libros de historia”, sentenció.
Aunque el tema se ha debatido durante años en la Legislatura, González aseguró que actualmente hay disposición entre sectores públicos y privados para llegar a un acuerdo. “Estamos en la mejor disposición de encontrar soluciones. La clave está en buscar modelos que sean fiscalmente responsables pero que también impulsen el desarrollo”, explicó.
Impacto de aranceles: ajuste o traspaso al consumidor
Otro tema crucial discutido fue el efecto de los aranceles federales sobre productos importados, especialmente desde China, donde algunos cargos alcanzan hasta un 54 %. Según González, los comercios han tenido que adaptarse con estrategias creativas para evitar aumentar precios al consumidor.
“No es el país de origen el que paga el arancel. Lo paga el comerciante, y eventualmente lo paga el consumidor”, aclaró. “Muchos estamos buscando alternativas en países como Colombia, donde los productos son competitivos y no están sujetos a esos aranceles”.
González sostuvo que cada comerciante debe evaluar materiales, costos y suplidores para mantener precios sin sacrificar calidad. “Puede que no sea exactamente el mismo producto, pero sí uno equivalente y accesible”, indicó.

Transformación del mercado local
La salida de cadenas como Kmart y Sears ha reconfigurado el panorama comercial en Puerto Rico, y González lo ve como una oportunidad. “Lo que ha sucedido es que se han abierto espacios que otros —como Pepe Ganga y cadenas estadounidenses— han podido ocupar”, explicó.
Actualmente, Pepe Ganga cuenta con 14 tiendas físicas y una plataforma digital que se fortaleció durante la pandemia. “Ahora estamos invirtiendo para desarrollarla aún más. El canal digital es ya una tienda más”, dijo.
Visión de futuro
Con una agenda centrada en la innovación y el desarrollo económico, González reiteró que la transformación digital es indispensable para la supervivencia del comercio.
“La transformación digital no es una opción, es una necesidad”, concluyó. “Y si queremos que el comercio al detal puertorriqueño prospere, tenemos que eliminar obstáculos fiscales, adaptarnos tecnológicamente y aprovechar cada oportunidad que se nos presenta”.




