La organización comunitaria representó a la sociedad civil en cumbre ministerial de América Latina y el Caribe rumbo a la COP30
Ciudad de México — Casa Pueblo de Adjuntas participó esta semana en una intensa jornada de trabajo celebrada en la capital mexicana, donde se delinearon las propuestas que América Latina y el Caribe presentarán en la próxima cumbre climática de la ONU, conocida como COP30, a celebrarse en noviembre en Brasil.
Invitado por el Gobierno de México, el director ejecutivo de Casa Pueblo, Arturo Massol Deyá, representó a Puerto Rico y a la sociedad civil en un espacio típicamente reservado para países independientes. En su intervención, destacó el modelo de transición energética impulsado por la comunidad adjunteña como respuesta al colapso estructural agravado por el cambio climático.
“La carga adicional que se impone sobre nuestra gente para la adaptación climática, en lugar de cerrar las brechas de desigualdad, las expande a niveles que cuestan vidas”, expresó Massol Deyá durante el panel “Abordar las desigualdades en el contexto del derecho humano a un medioambiente limpio, saludable y sostenible”. Recordó que tras el huracán María en 2017, se registraron en Puerto Rico cerca de 3,000 muertes adicionales a las esperadas, no por el evento atmosférico en sí, sino por el colapso estructural de un país insertado en una realidad colonial.
Massol Deyá también sostuvo encuentros con figuras clave del panorama climático regional, como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a quien entregó la bandera de la insurrección energética nacida en Adjuntas. Además, dialogó con la secretaria mexicana de Medio Ambiente, Alicia Bárcena Ibarra, y con André Correa do Lago, presidente designado de la COP30.




Durante la reunión ministerial se produjeron dos documentos —uno gubernamental y otro de la sociedad civil— que delinean una narrativa latinoamericana y caribeña conjunta frente al cambio climático. Ambos enfatizan la urgencia de una transición energética justa, decolonial y libre de combustibles fósiles, así como la necesidad de mecanismos inclusivos que integren a comunidades indígenas, afrodescendientes y rurales en los procesos de toma de decisiones.
Casa Pueblo, que ha instalado más de 400 sistemas solares y opera cinco microrredes comunitarias, impulsa una transición ecosocial desde lo local. Su próximo paso será el establecimiento del Laboratorio Comunitario para la Transición Energética, enfocado en el estudio y expansión de las redes de microrredes solares.
“Un nuevo modelo energético es posible y debe ser coherente con la protección del territorio, los bosques y los bienes comunes, respetuoso a la cultura y a los sistemas de conocimientos ancestrales”, afirmó Massol Deyá. “Es decir, hay que ver la producción de energía como un recurso para redistribuir riqueza y atender la pobreza material”.
La 30ma Conferencia de las Partes (COP30) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se llevará a cabo del 10 al 21 de noviembre en la ciudad de Belém, Brasil. América Latina y el Caribe se preparan para llegar con una voz unificada que refleje sus realidades, luchas y aspiraciones.




