“Repórtalo y no digas más nada” se lanza junto a operativos, nueva legislación y un centro de rehabilitación actualizado para enfrentar el problema de especies invasoras en la isla
SAN JUAN, Puerto Rico — El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) lanzó esta semana la campaña “Repórtalo y no digas más nada”, como parte de una ofensiva amplia para controlar el impacto de la fauna exótica en Puerto Rico. La iniciativa busca fomentar la entrega voluntaria de especies ilegales o peligrosas por parte de la ciudadanía, sin consecuencias legales.
Durante sus primeros días, la campaña ya ha permitido la recuperación de ejemplares de alto riesgo, incluyendo un mono rhesus y varias pirañas, lo que evidencia la presencia activa de especies no nativas en la isla. Las entregas pueden coordinarse a través del (787) 999-2200, extensiones 3330 o 2911, o mediante las redes sociales oficiales del DRNA.
Esta acción forma parte de una estrategia más amplia que incluye operativos de confiscación, nueva legislación, desarrollo de infraestructura y planes de manejo poblacional.
Entre las medidas adoptadas está la reciente firma de la Ley para el Manejo de Especies Introducidas (Ley 93-2025), que otorga al DRNA la autoridad para clasificar, regular y controlar animales y plantas exóticas. Las especies serán clasificadas como prohibidas, restringidas o no restringidas, según el impacto que representen para los ecosistemas locales.
La ley establece sanciones penales y administrativas por incumplimiento, e instruye la creación de un Comité de Asesoría Técnica con expertos en botánica, fauna silvestre, agricultura y sectores vinculados a la importación o manejo de especies.
Como parte de su política de manejo, el DRNA también evalúa la viabilidad de establecer una industria local de pieles y carnes de caimanes y serpientes, especies que han aumentado su presencia en zonas rurales y urbanas del país. El propósito sería controlar estas poblaciones invasoras a través de usos comerciales autorizados.
En junio, la agencia anunció la creación de la Unidad de Captura y Manejo de Animales Exóticos, encargada de intervenir con culebras, caimanes y otros animales exóticos encontrados en áreas residenciales o protegidas.
Esta unidad opera desde el remozado Centro de Rehabilitación de Especies Nativas, ubicado en el Bosque Estatal de Cambalache, en Arecibo. Inaugurado originalmente en 2003, el centro fue sometido a una renovación estructural desde agosto de 2024, con una inversión de $550,000. Las mejoras incluyeron un nuevo generador eléctrico, cámaras de seguridad, cisterna, congeladores y otros equipos esenciales para el manejo de animales.
El centro cuenta ahora con 16 jaulas para animales grandes, seis jaulas para serpientes, un estanque para caimanes y tortugas, 12 jaulas pequeñas para aves, 20 peceras, seis terrarios para reptiles y geckos, y una clínica veterinaria equipada. Al 4 de agosto, el inventario del centro incluía 37 boas constrictor, seis pitones reticuladas, 33 boas pitón, 32 caimanes, 24 cotoras, un mono rhesus y cinco aves de rapiña.
La operación está a cargo de un equipo especializado compuesto por siete vigilantes, un teniente, un biólogo y un vehículo adaptado para el transporte seguro de animales, funcionando 24 horas al día, todos los días.
Con estas medidas, el DRNA busca frenar el avance de la fauna invasora, proteger la biodiversidad local y ofrecer a la ciudadanía herramientas claras para colaborar en la protección de los ecosistemas sin temor a sanciones.




