Líderes de la banca reclamaron reformas contributivas y de permisos, mayor capacidad de ejecución gubernamental y una estrategia que convierta la inversión disponible en crecimiento sostenible
SAN JUAN, Puerto Rico
Puerto Rico enfrenta una oportunidad limitada para transformar el actual flujo de fondos federales, inversión y liquidez en una economía capaz de sostenerse cuando disminuyan esos recursos extraordinarios, plantearon líderes de la banca comercial durante una discusión sobre los principales retos económicos de la isla.
El planteamiento surgió durante el panel de banca comercial del Primer Congreso Económico de la Asociación Puertorriqueña de Analistas Financieros, integrado por José Rafael Fernández, principal oficial ejecutivo de Oriental Bank; Jorge J. García, de Popular; Maritza Abadía, presidenta de Banesco USA Puerto Rico; y Antonieta Pérez, principal oficial de Citi en Puerto Rico y jefa de Banca.
La periodista Joanisabel González moderó una conversación en la que los ejecutivos abordaron la reforma contributiva, los permisos, la capacidad de ejecución del Gobierno, el acceso a capital y las áreas con mayor potencial de crecimiento económico.
Fernández pide una reforma contributiva estructural
Fernández fue contundente al describir el sistema contributivo de Puerto Rico y sostuvo que los cambios deben ir más allá de una reducción de tasas.
“El sistema contributivo de Puerto Rico, aparte de ser arcaico, es extremadamente complejo, retroactivo y no fomenta el desarrollo económico”, afirmó el principal oficial ejecutivo de Oriental Bank.

El banquero reconoció que cualquier reducción en las contribuciones tiene que considerar simultáneamente la estabilidad de las finanzas públicas.
“Tenemos un sistema de muy alta contribución sobre ingresos, las tasas son muy altas, pero también tenemos que mantener la disciplina fiscal, así que si las tasas bajan, tienes que subir algo”, sostuvo.
Fernández planteó que la reforma debe partir de objetivos claros, entre ellos fomentar el desarrollo económico y conseguir mayor equidad en la forma en que se cobran las contribuciones.
Abadía reclama un sistema más simple
Abadía coincidió en la necesidad de una reforma amplia y señaló que la complejidad del sistema también dificulta la fiscalización.
“En mi opinión, debería ser una reforma comprensiva. Tiene que ser simple porque esta complejidad hace la fiscalización bien difícil”, expresó la presidenta de Banesco USA Puerto Rico.
La ejecutiva sostuvo que la reforma debe considerar el sistema en su conjunto y planteó que la complejidad también puede provocar evasión y dificultar el cumplimiento.
Abadía mencionó además la diferencia entre la carga contributiva corporativa de Puerto Rico y otras jurisdicciones como un elemento que incide sobre las decisiones de inversión.
García pone el foco en la ejecución
Al discutir qué funciones debe desempeñar el Gobierno y cuáles podrían recaer sobre el sector privado, García dirigió la discusión hacia otro problema: la capacidad de ejecutar.
El ejecutivo de Popular sostuvo que, más allá de identificar qué servicios deben pasar al sector privado, debe exigirse al Gobierno el mismo nivel de ejecución que inversionistas y clientes esperan de las empresas.
Su planteamiento fue reclamar una ejecución de primer nivel y atraer mejor talento al servicio público, en lugar de reducir la discusión únicamente a privatizar determinadas funciones.

La permisología también surgió como un obstáculo para concretar inversiones.
García sostuvo que el objetivo no debe ser necesariamente reducir las reglas existentes, sino hacer que puedan aplicarse y validarse con mayor rapidez.
“No quiero dar la perspectiva de que uno piensa que lo que estamos buscando es menos reglas. Lo que existe, hagámoslo rápido”, expresó.
La banca asegura que existe capital para prestar
Los ejecutivos también rechazaron la percepción de que la reducción en el número de bancos que operan en Puerto Rico necesariamente haya provocado menos acceso a financiamiento.
García sostuvo que la industria bancaria está sólida, mantiene altos niveles de capital y liquidez y cuenta con capacidad para prestar.
También señaló que la competencia financiera ya no se limita a los bancos tradicionales. Cooperativas, firmas de capital privado, empresas de tecnología financiera y bancos sin presencia física en Puerto Rico compiten actualmente por clientes y negocios.
Popular, según explicó García, ha aumentado su cartera de préstamos y mantiene una estrategia que va más allá de entregar financiamiento.
“Para nosotros, esa relación con nuestros clientes va mucho más allá de simplemente hacer un préstamo”, afirmó.
El ejecutivo mencionó servicios de asesoría, herramientas digitales y conexiones entre clientes como parte del apoyo que la institución ofrece a las empresas para facilitar su crecimiento.
Oriental apuesta al crecimiento de empresas locales
Fernández planteó que Puerto Rico también debe mirar más allá de la manufactura multinacional y desarrollar empresas locales capaces de crecer y exportar.
“Puerto Rico necesita muchos pequeños empresarios convertirse en grandes empresarios del futuro y crear ese ecosistema sostenible”, sostuvo.
El ejecutivo destacó que Puerto Rico ya cuenta con una base importante en manufactura farmacéutica, dispositivos médicos y aeroespacial, pero planteó que el próximo paso debe incluir más talento local, empresarismo y acceso a capital para desarrollar nuevas iniciativas.
Durante la discusión también se mencionaron oportunidades en biotecnología, desarrollo de programas informáticos, inteligencia artificial y turismo.
Tecnología financiera como oportunidad
Pérez planteó que el crecimiento de las empresas de tecnología financiera no debe verse únicamente como competencia para los bancos.
La ejecutiva de Citi las describió como una oportunidad para establecer alianzas que permitan modernizar sistemas de pago y atender las necesidades de clientes que realizan operaciones entre distintos mercados.

Pérez explicó que la estrategia de Citi incluye trabajar con estas empresas para fortalecer la infraestructura que permite procesar pagos de forma segura y confiable.
Vivienda y energía entran en la ecuación
La discusión también abordó los obstáculos para aumentar la oferta de vivienda, particularmente aquella que pueda adquirir la clase media.
Los altos costos de construcción, el precio de los terrenos y las demoras relacionadas con permisos fueron mencionados entre los factores que dificultan desarrollar proyectos económicamente viables.
En energía, los ejecutivos coincidieron en que un sistema eléctrico estable es indispensable para el crecimiento económico. También mencionaron financiamiento bancario para proyectos solares y sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías.
“Una oportunidad generacional”
Hacia el cierre, García destacó el talento de Puerto Rico y la oportunidad que representa la disponibilidad actual de recursos para transformar infraestructura y generar empleos sostenibles.
“Tenemos una oportunidad generacional con todo este dinero disponible para mejorar la infraestructura, para invertir, para crear trabajos sostenibles”, afirmó.
El ejecutivo también resaltó “el talento que hay en Puerto Rico y el deseo de tener un impacto positivo en Puerto Rico” como una de las principales fortalezas de la isla.
Para García, la oportunidad está en utilizar los recursos disponibles para construir las condiciones que permitan a ese talento desarrollar sus proyectos y permanecer en Puerto Rico.





