La institución dispone de 2.3 millones de galones de agua en reserva y contratos para reabastecerse si fuera necesario
SAN JUAN (EFE)
El director ejecutivo de la Administración de Servicios Médicos de Puerto Rico (ASEM), Regino Colón, aseguró este miércoles que el Centro Médico de Río Piedras cuenta con la resiliencia necesaria para garantizar el abasto de agua y electricidad pese a la sequía.
«Ante el panorama que vivimos hoy con el racionamiento de agua programado en el área metropolitana, les informo que el mismo no tendrá ningún impacto en los hospitales ubicados en el Centro Médico de Río Piedras», sostuvo en un comunicado.
Colón explicó que la institución cuenta con una reserva de 2.3 millones de galones de agua, distribuidos en tres cisternas institucionales con capacidades de 300,000, 800,000 y 1,200,000 galones, respectivamente, que garantizan la continuidad operacional.
ASEM mantiene, además, contratos activos con suplidores de transporte de agua para reponer las reservas de forma expedita de ser necesario.
«Contamos con un Comité Permanente de Seguridad y un grupo de ingenieros y empleados que protegen nuestras plantas físicas. Asimismo, tenemos normas, procedimientos y protocolos para atender cualquier eventualidad o emergencia que se presente, así que no bajamos la guardia», expresó Colón.
Según el reglamento del Departamento de Salud para la operación de hospitales, todos deben contar con capacidad de reserva de agua para 20 días o más.
El director ejecutivo de ASEM señaló, asimismo que están elaborando un listado de los empleados afectados por las interrupciones programadas de servicio de agua potable para auxiliarlos.
Horas antes, la presidenta del Colegio de Administradores de Servicios de Salud, Tania Conde Sterling, había asegurado también que los hospitales y centros sanitarios de la isla están preparados ante la sequía y racionamiento de agua.
Como parte de sus protocolos de preparación, Conde Sterling dijo en un comunicado que han activado sus planes de emergencia y continuidad operacional para garantizar que los servicios médicos continúen ofreciéndose de manera segura e ininterrumpida.
El plan de interrupciones programadas afectará desde este viernes a unos 183,000 abonados que se suplen del agua del embalse Carraízo, cuyos niveles se han reducido rápidamente debido a la escasez de precipitaciones.
Sectores de los municipios de San Juan, Trujillo Alto, Carolina, Canóvanas, Loíza, Gurabo y Juncos se verán impactados con turnos de racionamiento de 48 horas.
La gobernadora Jenniffer González firmó el pasado 31 de julio dos órdenes ejecutivas para declarar el estado de emergencia para el uso del agua y activar a la Guardia Nacional para proveer asistencia al Gobierno en el acarreo, distribución y purificación de agua.




