La agroempresa de Jayuya expande sus harinas en Florida, Nueva York y Pensilvania mientras prepara su próxima apuesta: una pizza alta en fibra elaborada con pana cultivada en Puerto Rico
La pana puertorriqueña comienza a abrirse espacio en el mercado de Estados Unidos de la mano de Amasar, una agroempresa de Jayuya que transforma el fruto en harinas y mezclas de valor añadido y que ahora prepara un nuevo producto para ampliar todavía más sus posibilidades: una pizza de pana con sabor puertorriqueño.
Marisol Villalobos, cofundadora de Amasar junto a su esposo, Jesús Martes, explicó a EyBoricua.com que la empresa ya exporta principalmente sus harinas y concentra sus esfuerzos de crecimiento en Florida, Nueva York y Pensilvania.
“Estamos exportando mayormente las harinas y enfocándonos mucho en Florida, Nueva York y Pensilvania. Queremos llegar al mercado boricua, pero también al consumidor que busca productos saludables”, explicó Villalobos.
La conversación se produjo durante la primera Convención de Pérdida de Peso celebrada en Puerto Rico, donde Amasar participó junto a la licenciada Giselle Carazo para presentar sus productos y destacar sus características nutricionales.
La expansión en Estados Unidos obliga a la empresa a trabajar con dos consumidores distintos. Uno conoce la pana porque creció comiéndola. Al otro hay que presentarle tanto el fruto como las posibilidades de utilizarlo en su alimentación.
“Estamos atendiendo a las dos poblaciones: al latino, especialmente al boricua, que ya conoce la pana, pero también al estadounidense que quiere probar cosas nuevas y está buscando productos saludables e innovadores”, sostuvo Villalobos.
Amasar ha comenzado a entrar en establecimientos especializados en alimentos saludables mientras aprende cómo moverse en el mercado estadounidense. Villalobos señaló que la aspiración es continuar aumentando esa presencia y eventualmente llegar a cadenas mayores.
La empresa también prepara el producto con el que espera llevar la pana a un terreno diferente.
“Ahora viene la ‘Puerto Rican Style Pizza’, una pizza alta en fibra, hecha con pana de aquí y con la sazón de Puerto Rico”, adelantó Villalobos.
La empresaria comparó la idea con las identidades que han desarrollado otras ciudades alrededor de sus pizzas.
“Nueva York tiene la suya, Chicago tiene la ‘deep dish’ y ahora viene la ‘Puerto Rican Style Pizza’”, expresó.
Villalobos no ofreció una fecha para el lanzamiento.
De la pana a una harina
La pizza representa la próxima etapa de un proceso que Amasar comenzó hace ocho años. La empresa lanzó sus primeros productos en 2018 y construyó su propuesta alrededor de una idea: procesar la pana para multiplicar las maneras de consumirla.
Amasar deshidrata el fruto y lo convierte en harina. Con esa materia prima desarrolla mezclas propias que pueden utilizarse para preparar pancakes, waffles, bizcochos y otras recetas.
“Convertir la pana en harina abre un abanico de posibilidades. La puedes utilizar para desayunos, postres, empanados, cremas, sopas y muchas otras preparaciones”, explicó Villalobos.
Ese proceso también ha requerido cambiar la percepción de un alimento que en Puerto Rico ha estado tradicionalmente asociado con preparaciones como los tostones y la pana con bacalao.
Villalobos la describe como un “superalimento” y asegura que sus propiedades nutricionales son una de las principales fortalezas para desarrollar nuevos productos.
“La pana es un superalimento. Tiene fibra y contiene los 20 aminoácidos, incluidos los nueve esenciales. Mucha gente conoce la pana, pero no necesariamente conoce todo su valor nutricional”, sostuvo.
Durante la convención, Villalobos destacó particularmente el contenido de fibra de los productos de Amasar y señaló que algunos también son altos en proteína.
“Son productos amigables con GLP-1 por su alto contenido de fibra, y algunos también son altos en proteína”, indicó.
Una de las mezclas desarrolladas por la empresa ya recibió reconocimiento fuera de Puerto Rico. Villalobos mostró durante la entrevista un sofi Award obtenido en Nueva York de la Specialty Food Association por un producto de Amasar en la categoría de nuevo producto para desayuno.

De una finca de 20 cuerdas a más de 30 agricultores
Amasar nació también desde la agricultura. Villalobos es científica y exprofesora de química, mientras Martes es ingeniero químico y fue ejecutivo de la industria farmacéutica. Ambos crecieron en fincas de café y trasladaron esa relación con el campo al desarrollo de la empresa.
La pareja estableció en Jayuya una finca de 20 cuerdas con la intención de producir su propia pana. Sin embargo, tuvieron que encontrar una solución mientras esperaban que los árboles alcanzaran su etapa productiva.
“Comenzamos sembrando nuestra finca, pero el árbol de pana tarda en producir. Por eso empezamos a comprarles pana a otros agricultores puertorriqueños mientras nuestra producción se desarrollaba”, recordó Villalobos.
Esa decisión terminó creando una red que hoy supera los 30 agricultores.
La finca de Amasar ya entró en producción y la empresa espera una cosecha mayor este año.
“Ya nuestra finca está produciendo y este año estamos celebrando la cosecha grande que viene”, señaló.
El terreno funciona bajo un modelo agroforestal. Junto con la pana se cultivan distintas variedades de guineo, entre ellas niño y manzano, además de café y cacao.
“Somos una de las primeras fincas con un modelo agroforestal de pana. Estamos en Jayuya, en una zona alta donde mucha gente dudaba que pudiéramos producirla, pero la producción va preciosa”, relató.
La interacción entre los cultivos es parte del modelo. Los árboles de pana, por ejemplo, proporcionan sombra al cacao.
Villalobos y Martes han denominado “Pana-culture” a la filosofía que rodea el proyecto: una propuesta basada en alimentación saludable, cuidado ambiental y herencia cultural.
La red agrícola también está en expansión.
Villalobos indicó que Amasar trabaja con Victus y el Departamento de Agricultura en un nuevo proyecto para incorporar a más de 30 agricultores adicionales. Estos se sumarían a los más de 30 productores a quienes la empresa ya compra.
El proyecto incluye ganaderos y agricultores que trabajan con silvopastoreo. La propuesta es utilizar árboles de pana para crear sombra para los animales y, simultáneamente, generar una cosecha que represente ingresos adicionales para el productor.

“Creo que la panacultura tiene una oportunidad enorme en Puerto Rico. Producimos mucha pana y deberíamos estar utilizándola mucho más y de distintas maneras en nuestra mesa”, afirmó.
Villalobos sostuvo además que un árbol de pana puede permanecer productivo durante más de 80 años.
Amasar cuenta actualmente con nueve empleados en su plantilla formal y también contrata servicios localmente.
En Puerto Rico, Villalobos aseguró que sus productos están disponibles en las cadenas de supermercados y señaló a Ballester Hermanos como distribuidor. La compañía también vende directamente a través de su página de internet y realiza envíos a Estados Unidos.
Para la empresaria, convertir la pana en harina ha sido solo una parte del desafío. La otra ha sido enseñarle al consumidor todo lo que puede hacerse con ella.
“Hemos tenido que hablar mucho de la pana y de sus beneficios. Muchos crecimos comiéndola con bacalao o en tostones, pero no necesariamente conocíamos su valor nutricional ni todas las cosas que podían hacerse con ella”, explicó.
Ahora esa labor de educación acompaña a Amasar en su entrada al mercado estadounidense, donde la empresa pretende presentar la pana tanto a quienes la recuerdan de Puerto Rico como a quienes nunca la han probado.
La pizza será el próximo intento.
Ocho años después de comenzar, Amasar conecta una finca de 20 cuerdas en Jayuya con más de 30 agricultores locales, nueve empleos directos y mercados en Florida, Nueva York y Pensilvania. Al mismo tiempo, trabaja para sumar a más de 30 productores adicionales.
La apuesta de Villalobos y Martes es que ese crecimiento no dependa de convertir la pana en otra cosa, sino de demostrar cuántas cosas pueden hacerse con ella.





